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Gauthier Grumier nació hace 32 años en Nevers, una localidad situada en el centro de Francia. Ganó la medalla de oro en la prueba de espada por equipos en los Campeonatos del Mundo de 2006, 2010, 2011 y 2014. También se colgó la plata en espada individual en los Campeonatos del Mundo de 2010 y 2015. Se inició en la esgrima a los tres años de edad, cuando empezó a acompañar a su padre, entrenador de esgrima, a las sesiones de entrenamiento.
¿Opina que ha tenido una temporada exitosa? ¿Ganar muchas pruebas del Gran Premio y de la Copa del Mundo le proporciona confianza para los Juegos Olímpicos?
La temporada 2015/16 fue exitosa. Me anoté tres victorias y alcancé el tercer puesto en las pruebas de la Copa del Mundo y en Grandes Premios individuales. Lógicamente, ganar competencias siempre es un plus cuando estás preparándote para un gran certamen como los Juegos Olímpicos. Sin embargo, en el deporte todo sucede muy deprisa, y la confianza que vas acumulando a lo largo de la temporada se puede evaporar de un día para otro.
¿Cómo han sido sus preparativos para Río 2016? ¿Qué sacrificios ha tenido que hacer en los últimos cuatro años?
Mis preparativos para Río 2016 son idénticos a los de Moscú 2015 y Kazán 2014. Es una competencia que marca el final de un ciclo y de una temporada. No hemos planteado nada nuevo para los preparativos esta temporada. El entrenador lo tenía todo muy bien planeado de antemano. No he hecho excesivos sacrificios en estos cuatro años. Veo mi deporte como una actividad divertida, aunque últimamente me ha costado mucho más ir a entrenarme o a competir. El día en el que no me divierta con la esgrima, habrá llegado el momento de dejarla.
¿Quiénes considera sus mayores competidores y por qué? ¿Cómo ha pensado imponerse a ellos?
Si algo he aprendido de certámenes como los Juegos Olímpicos, es que se trata de competencias muy abiertas. El favorito no tiene por qué ganar necesariamente. Cualquiera puede despuntar en un torneo olímpico de espada y llevarse el oro. No puedes confiarte contra nadie. En cuanto al plan para imponerme a mis rivales, la verdad es que trato de no planear demasiado, porque me figuro que es una manera infalible de fallar. En un combate de esgrima pueden pasar tantas cosas que no se puede planear nada con antelación, porque llevas en la cabeza un montón de situaciones diferentes para cualquier combate o competencia. Son demasiadas cosas que asimilar, y nunca salen como se han planeado.
¿Cuál es su baza secreta antes de cada competencia?
Si le dijera cuál es mi baza secreta, dejaría de ser un secreto. Ahora en serio, no creo tener ningún secreto. Antes de una competencia, trato de desconectar y aceptar que pueden pasar imprevistos, y así puedo usarlos a mi favor. De esta forma, puedo salir a la pista con el objetivo de disfrutar con mi rival. Posiblemente, no siempre lo vea así, pero me ha funcionado muy bien estos tres últimos años.
¿A quién dedicaría una medalla en Río?
Si ganara una medalla en Río, se la dedicaría a mi familia y a mis amigos. Mi padre me enseñó la esgrima, y sería una manera fantástica de reconocer su gran trabajo. Mi madre me llevó a clases de esgrima por primera vez, en contra de los deseos de mi padre, y siempre me ha apoyado y ha estado a mi lado en los peores momentos de mi carrera. Después, a mi mujer, que tiene que aguantar mis lamentos cada noche y no se queja cuando me voy cada mes de correría a la otra punta del mundo. La medalla también sería suya, de todos ellos.